La falsa creencia, que el aceite mientras más grueso es mejor, ha conllevado a recomendar mayormente el uso de aceites monogrados en los puntos de ventas. Estos aceites monogrados, son muy viscosos a temperaturas ambiente y pierden rápidamente su viscosidad al calentarse. Los aceites multigrados por el contrario, poseen baja viscosidad a temperatura ambiente lo que permite que sea bombeado con mayor rapidez dentro del motor reduciendo el desgaste considerablemente hasta cerca de un 60% durante el arranque. Al aumentar la temperatura los aceites multigrados también pierden su viscosidad pero en menor proporción que los monogrados por lo que poseen una mayor viscosidad comparados con los monogrados a las mismas temperaturas de operación.